Entrevista con el Abogado, Pablo Dávila, experto en Contratación Pública y Director de INACAP.

1. ¿Cuál es la perspectiva que deben tener los constructores al recibir los bonos del estado como pago? ¿Cómo se desarrollará el pago a los proveedores con los bonos del estado?

Lo primero que hay que dejar en claro es que el tema del pago con bonos es voluntario, no es obligatorio, esta modalidad de pago constituye una alternativa de oxigenación de la economía dada la realidad actual que afronta el país.

Fabián Carrillo, actual viceministro de Finanzas indica que el objetivo de esta modalidad de pago es “brindar alternativas que permitan aliviar las finanzas de los proveedores y de otras instituciones del sector público y del sector privado, en momentos en que los ingresos y la liquidez del país se han deteriorado debido a los impactos del Covid-19. En la situación actual, constituyen opciones válidas para ir resolviendo las obligaciones en beneficio mutuo: nosotros cumplimos con el pago y los proveedores obtienen liquidez. Además, son títulos que se emiten y colocan en condiciones de mercado, que no tienen restricción y que se entregan con base en un acuerdo mutuo, voluntario”.

Lo que el Gobierno pretende es “proporcionar un mecanismo financiero válido y real para que los GAD reactiven sus economías locales; reactivar la obra civil y su encadenamiento productivo, para beneficio de los ciudadanos; y, gestionar de forma eficiente la realidad fiscal que afronta el país; incluso puede ser rentable, porque genera intereses a plazos fijos”.

Sobre el procedimiento y mayores detalles recomiendo recurrir a la fuente oficial del Ministerio de Finanzas en el siguiente link: https://www.finanzas.gob.ec/oxigeno-para-proveedores-del-estado/

2. Algunos constructores piensan que el estado debe comprometerse con la CAF o BID para obtener préstamos que impulsen la producción de obras ¿Cree usted que es una opción viable?

Personalmente considero que no es una alternativa viable que el país siga endeudándose en momentos donde la economía nacional no es la mejor, hay que ser sensatos y frenar el gasto desmedido del sector público. Es indispensable priorizar radicalmente el gasto público, incluso la inversión pública a la que hace referencia el último párrafo del Art. 339 de la Constitución debe ser priorizada: “La inversión pública se dirigirá a cumplir los objetivos del régimen de desarrollo que la Constitución consagra, y se enmarcará en los planes de desarrollo nacional y locales, y en los correspondientes planes de inversión”.

3. Debido a la falta de liquidez monetaria actual ¿Qué impulso o herramientas podría brindárseles a los constructores de la parte privada para continuar con sus proyectos de obras?

Este 2020 pasará la historia como un año oscuro en la vida de la mayoría de personas, familias, empresas, etc. (excepto para aquellos negocios que lucraron en la venta de productos de primera necesidad por la pandemia), por ahora lo único que se ruega es que salga pronto la vacuna para afrontar el COVID-19, con ello se podrá emprender en cualquier proyecto con tranquilidad y poco a poco se irá oxigenando la economía pública y privada.